Si te busco y te sueño y te persigo...

Si te busco y te sueño y te persigo…

Si te busco y te sueño y te persigo, y deseo tu cuerpo de tal suerte que tan sólo aborrezco ya la muerte porque no me podré acostar contigo;

si tantos sueños lúbricos abrigo; si ardiente, y sin pudor, y en celo, y fuerte te quiero ver, dejándome morderte el pecho, el muslo, el sensitivo ombligo;

si quiero que conmigo, enloquecida goces tanto que estés avergonzada, no es sólo por codicia de tus prendas:

es para que conmigo, en esta vida, compartas la impureza, y que manchada, pero conmovedora, al fin me entiendas.