El desaliento interrumpe su curso. La angustia interrumpe su curso. El buitre interrumpe su vuelo.
La luz tenaz se vuelca; hasta los fantasmas se toman un trago.
Y nuestros cuadros se hacen visibles, animales rojos de talleres de la Época Glaciar.
Todo empieza a girar. Andamos al sol por centenares.
Cada persona es una puerta entreabierta que lleva a una común habitación.
Bajo nosotros, la tierra infinita.
Brilla el agua entre árboles. La laguna es una ventana a la tierra.
Versión de Roberto Mascaró De “El cielo a medio hacer” 1962 Nórdica Libros S.A. 2010