Elegía

Elegía

Abro la primera puerta. Es una gran habitación soleada. Un camión pasa por la calle y hace vibrar la porcelana.

Abro la puerta número dos. ¡Amigos! Vosotros bebisteis la oscuridad y os hicisteis visibles.

Puerta número tres. Una estrecha habitación de hotel. Vistas a un callejón. Un farol que reluce en el asfalto. El hermoso residuo de las experiencias.

Versión de Roberto Mascaró De “Senderos” 1973 Nórdica Libros S.A. 2010