Una mañana de junio, demasiado temprano para despertar, pero tarde para volver a dormirse.
Tengo que salir al verdor que está lleno de recuerdos, y ellos me siguen con la mirada.
No se ven, se funden totalmente con el fondo, camaleones perfectos.
Estoy a un paso de oírlos respirar pero el canto del pájaro ensordece.
Versión de Roberto Mascaró De “La plaza salvaje” 1983 Nórdica Libros S.A. 2010