Salmo

Salmo

Te busco en el bullicio, en el silencio, y así como a una presa te persigo por ver si tú eres el halcón que busco y postrarme a tus pies o aniquilarte.

Entre la negación y la creencia ando en tu siga inútil y audazmente. Eres el alto sueño que mantengo: no puedo derribarte de tu cielo.

Como en la superficie de una charca de pronto te apareces o te ocultas, te distingo entre estrellas o entre peces como el toro salvaje cuando bebe.

En esta hora a solas con tu historia he decidido combatir contigo y no quiero alcanzar una victoria sino tocarte y proclamar que existes. Versión de Pablo Neruda “De 44 poetas rumanos” Ed. Losada