La cabra

La cabra

He hablado a una cabra. Estaba sola en el prado, estaba atada. Harta de hierba, bañada por la lluvia, balaba.

Aquel balido igual era fraterno a mi dolor. Y contesté, primero por broma, después porque el dolor es eterno, tiene una sola voz y no varía. Y yo oía esta voz gemir en una cabra solitaria.

En una cabra de rostro semita oía lamentarse cualquier otro dolor, cualquier otra vida. Versión de Jesús López Pacheco