Chupar tu vida sobre los labios, no es quererte en la muerte. Chupar tu vida, amante, para que lenta mueras de mí, de mí que mato. para agotar tu vida como una rosa exhausta. color, olor: mis venas saben a ti: allí te abres. Ebriamente encendido, tú me recorres. toda, toda mi sangre es sólo perfume. Tú me habitas, aroma arrebatado que por mí te despliegas, que como sangre corres por mí: ¡que a mí me pueblas!