Tú eres canto de amor bajo la piel traslúcida del día, circulación del alma en las vistosas alas de las formas terrestres, destello que delata, jubiloso, la condición solar de la materia. Tú has sembrado en la noche tu plateada flor iridiscente, y es la muerte por ti una perla negra.
Tú eres alta embajada del subterráneo fruto, y está arriba tu sitio, en la fugaz superficie lograda de las cosas: brillo eterno del mundo, rocío del mirar enamorado. * * *