Si no fuera por ti… si no fuera por ti, que cada tarde tuyo me haces cuando el sol declina, cuando todo es tan bello porque es triste, y hundes más mis raíces de hombre en la tierra… de hombre inmensamente solo bajo el poniente en que Dios huye. ¿Qué sería de todo, qué sería de nosotros? Ah, nunca nunca hubiéramos visto el secreto misterio de las cosas.
Oh, tú, tristeza, madre de toda la hermosura que ha creado el hombre en el dolor que da tu mano con su dulce castigo… No te apartes de mí, ven cada día a hacerme triste, a hacerme hombre, hijo tuyo… Visítame.