Tú, mi razón de vida, mi razón de amor; mi razón, mi pensamiento, mi desencadenado sentimiento, la luz y el fuego de mi corazón.
Vivir en ti es vivir, viva pasión, y la vida sin ti no es mi tormento, sino injustificable y vano intento, imposible, imposible abdicación.
Si tú eres la verdad, si tú la vida, morir será morir, pero prefiero tan breve posesión de la verdad
a otra existencia luego concedida. Vivir será morir, pero te quiero. Sólo tú, sólo tú mi eternidad.