Tren fantasma

Tren fantasma

Al final de la barra apareciste como un tren fantasma que mueve campanillas.

Tu cara aún tenía el susto del viajero que, en vagón de madera, siente los escobazos, el hilo de la muerte, la calabaza hueca.

Querías compañía para entrar en el túnel.

No te la di, no puedo. He de ocupar mi sitio detrás de las cortinas, para seguir aullando y mordiendo a los niños.