Nocturno

Nocturno

¿No fue mía la noche? No era mía. Sus lágrimas ¿no fueron en mi vida murallas como llantos? ¿Qué hacía la hermosura, la burda; allí, qué hacía? ¿No eran mías las lóbregas noches suyas? Ah, nunca fueron mías. ¿Y aquellos ojos rojos que ardieron como extáticas lámparas de amor, en la apacible e infinita tersura de una noche de estío? Pavesas para tiempo de miseria y memoria. * * *