Canción para la guitarra

Canción para la guitarra

Y canto para adentro porque no tengo afueras… Me aprieto la guitarra y siento la madera. Se me llenan de música las oscuras cavernas… Yo soy yo, limitado por carne sorda y venas.

Si alguna vez levanto los ojos de las cuerdas, me siento fugitivo de lo que vale y cuenta.

Y no me reconozco, y me doy tanta pena que enmudezco y me duele la raíz de la lengua

Por eso cuento y canto para adentro las penas: Porque me sueno a hombre y me duelo de veras…

Y puedo decir: Hambres, en plural; Vida Perra; o simplemente Amor; y escupir a la Tierra…

Canciones que me arranco de las furiosas piedras del montón de la sangre que llevo siempre a cuestas.

Palabras con sentido, efectivas vivencias. No, Sol, Luna, Nenúfar o Arcángel sin Fronteras.

Me escucho y no me importa que los demás entiendan; me basta con sentirme el alma en la madera.

Que canto para adentro, porque no tengo afueras.