Yo me haré pantalones negros, del terciopelo de mi voz, y una blusa amarilla, de tres metros de atardecer, y pasaré por la mundial avenida Nievski¹ por sus lustrosas veredas, compadreando con paso fatuo de Don Juan.
Dejen que la tierra gima en descanso amujerado. “¡Tú las primaveras verdes las vas a violar!” Yo le diré al sol, mostrando los dientes: -¡Sobre el asfalto liso, me gusta compadrear!
Será porque el cielo está muy celeste, y la tierra, mi amante, está limpia y de fiesta, yo les regalo mis versos alegres, como un bi-ba-bó, necesarios y agudos como cepillo de dientes.
Mujeres amantes de mi carne, y esa niña que fraternalmente me mira. Cubridlo de sonrisas al poeta, que yo las bordaré, cual flores, en mi blusa, amarilla, de fatuo.
_Escrito en 1913, publicado por primera vez en la revista de “Futuristas Rusos” en 1914. El origen de esa blusa según el propio poeta, es el siguiente: “cierta vez a falta de corbata, me puse una cinta amarilla y tuve mucho éxito. Entonces decidí hacerme una camisa del color de la corbata: el éxito fue escandaloso. es el siguiente: “cierta vez a falta de corbata, me puse una cinta amarilla y tuve mucho éxito. Entonces decidi hacerme una camisa del color de la corbata: el éxito fue escandaloso”.
¹Avenida principal de San Petersburgo._