Ocurre solamente que el movimiento y el calor Son como el calor y el movimiento de una mujer.
No es que exista ninguna imagen en el aire Ni el principio o el fin de una forma:
Hay un vacío. Pero la mujer en un oro sin hebras Nos quema con los cepillados de su traje
Y una disociada abundancia de ser, Más categórica por lo que ella es-
Porque está desencarnada Llevando los olores de los campos de estío,
Confesando el taciturno y aun así indiferente, Invisiblemente claro, único amor.