La mujer al sol

La mujer al sol

Ocurre solamente que el movimiento y el calor Son como el calor y el movimiento de una mujer.

No es que exista ninguna imagen en el aire Ni el principio o el fin de una forma:

Hay un vacío. Pero la mujer en un oro sin hebras Nos quema con los cepillados de su traje

Y una disociada abundancia de ser, Más categórica por lo que ella es-

Porque está desencarnada Llevando los olores de los campos de estío,

Confesando el taciturno y aun así indiferente, Invisiblemente claro, único amor.