La crueldad tiene corazón humano y la envidia humano rostro; el terror reviste divina forma humana y el secreto lleva ropas humanas.
Las ropas humanas son de hierro forjado, la forma humana es fragua llameante, el rostro humano es caldera sellada y el corazón humano, su gola hambrienta. Versión de Antonio Restrepo