La flecha

La flecha

Pensé en tu belleza, y esta flecha, hecha de pensamientos insensatos, está en mi médula. Ningún hombre puede contemplarla, ninguno, recién llegada a su condición de mujer, alta y noble, pero con rostro y pecho del color delicado de la flor del manzano. Es más amable esta belleza, mas por una razón podría llorar yo porque lo viejo ha pasado. Versión de Enrique Caracciolo Trejo