Cuando en las crónicas de tiempos idos veo que a los hermosos se describe y a la Belleza embellecer la rima que elogia a damas y señores muertos,
observo que al pintar de sus dechados la mano, el labio, el pie, la frente, el ojo, trataba de expresar la pluma arcaica una belleza como la que tienes.
Así, sus alabanzas son presagios de nuestro tiempo, que te prefiguran, y pues no hacían más que adivinarte, no podían cantarte cual mereces.
En cuanto a aquellos que te contemplamos con absorta mirada, estamos mudos.
Versión de Manuel Mujica Láinez