Extenuado, hacia el lecho me apresuro...

Extenuado, hacia el lecho me apresuro…

_Extenuado, hacia el lecho me apresuro a calmar mis fatigas de viajero, pero empieza en mi ánimo otro viaje, cuando acaban del cuerpo las faenas.

Porque mis pensamientos, alejándose en tu busca, celosos peregrinos, de mis párpados abren el agobio a la tiniebla que los ciegos miran.

Sólo que mi visión imaginaria trae tu sombra hasta mis ojos ciegos, como un joyel que cuelga de la noche y el rostro oscuro le rejuvenece.

Así, por ti y por mí, nunca reposan de día el cuerpo y a la noche el alma._

Versión de Manuel Mujica Láinez