Mella, Tiempo voraz, del león las garras, deja a la tierra devorar sus brotes, arranca al tigre su colmillo agudo, quema al añoso fénix en su sangre.
Mientras huyes con pies alados, Tiempo, da vida a la estación, triste o alegre, y haz lo que quieras, marchitando al mundo Pero un crimen odioso te prohíbo:
no cinceles la frente de mi amor, ni la dibujes con tu pluma antigua; permite que tu senda siga, intacto, ideal sempiterno de hermosura.
O afréntalo si quieres, Tiempo viejo: mi amor será en mis versos siempre joven.
Versión de Manuel Mujica Láinez