Mi amor es una fiebre que incesante...

Mi amor es una fiebre que incesante…

Mi amor es una fiebre que incesante ansía lo que su virus alimenta, porque en mi mal mi gusto se apacienta y es por sí enfermo el apetito amante.

Ya, viendo mi doctor (la vigilante razón) que no haga del caso ni cuenta, me abandonó, y el ánima sedienta corre a su abismo, aunque lo ve adelante.

Salvación para mí, ni la hay ni la quiero: todo yo soy locura, inquietud, ira; loco en cuanto imagino y vocifero, y víctima infeliz de una mentira

te juré honrada y franca; y mi amor tierno ¿qué halló en ti? Noche oscura, negro infierno.

Versión de Rafael Pombo