_No te acongojes más por lo que has hecho; fango y espina tienen fuente y rosa; a la luna y al sol vela el eclipse; vive el gusano en el capullo suave.
Todos cometen faltas, yo también pues disculpo con símiles la tuya, y por justificarte me corrompo y excuso tus pecados con exceso.
A tu yerro sensual le doy mi ayuda; de opositor me vuelvo tu abogado y comienzo a pleitear contra mí mismo. Tanto el amor y el odio en mí combaten
que no puedo dejar de ser el cómplice del ladrón tierno que cruel me roba._
Versión de Manuel Mujica Láinez