¿Quién creerá en el futuro a mis poemas si los colman tus méritos altísimos? Tu vida, empero, esconden en su tumba y apenas la mitad de tus bondades.
Si pudiera exaltar tus bellos ojos y en frescos versos detallar sus gracias, diría el porvenir: «Miente el poeta, rasgos divinos son, no terrenales».
Desdeñarían mis papeles mustios, como ancianos locuaces, embusteros; «métrico exceso» de un «antiguo» canto. Mas si entonces viviera un hijo tuyo,
mi rima y él dos vidas te darían. para darla a la muerte y los gusanos. Versión de Manuel Mujica Láinez