Señor del amor mío, cuyo mérito...

Señor del amor mío, cuyo mérito…

Señor del amor mío, cuyo mérito obliga mi homenaje de vasallo, te envío esta embajada manuscrita, mi devoción probando y no mi ingenio.

Grande es mi devoción: mi pobre espíritu la muestra sin ropaje de vocablos y espera, aunque desnuda, que en tu alma le dé tu comprensión sutil albergue;

hasta que el astro que mi andanza guía me señale con brillo favorable, y al ornar mis andrajos amorosos haga que yo merezca que me mires.

Así podré exhibir mi amor ufano, pero hasta entonces rehuiré la prueba.

Versión de Manuel Mujica Láinez