Los mundos ficticios e intemporales de significado manifiesto no deleitarían,
uno fuera el nuestro uno temporal donde nada eslo que parece.
. . . Un poema; un cuento: pero cualquiera bueno nos empuja a querer saber.
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Sólo los pájaros poco melodiosos, guerreros inarticulados, necesitan un plumaje llamativo.
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En una casa de citas, tanto las damas como los caballeros tienen motes únicamente.
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El Mal enmudecido tomó prestado el lenguaje del Bien y a ruido lo redujo.
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Un día triste y árido. ¿Qué falsedad pirata ha decapitado tu raudal de Verdad?
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En momentos afortunados parecemos a punto de decir de veras lo que creemos que creemos: r pero, incluso entonces, el ojo honrado debería guiñar.
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La Naturaleza, consecuente y augusta, no puede enseñarnos qué escribir o hacer: con Ella lo real siempre es cierto, y lo que es cierto también es justo.
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El tiempo te ha enseñado cuanta inspiración te aportaron tus vicios, la deuda de la imaginación con la tentación a la que cediste, que más de un hermoso verso expresivo no habría existido, si hubieras ofrecido resistencia: como poeta, tú sabes que es cierto, y aunque en la Iglesia a veces rezas para sentirte contrito, no funciona. felix culpa, dices: igual tienes razón.
Esperas, sí, que tus libros te justifiquen, te salven del infierno: aun así, sin parecer triste, sin que en modo alguno dé la impresión de que te culpa (no le hace falta, bien sabe a qué hace caso un enamorado del arte como tú), Dios puede hacer el Día del Juicio, que te deshagas en lágrimas de vergüenza, recitando de memoria los poemas que habrías escrito, si hubiera sido digna tu vida.
Versión de Eduardo Iriarte “Canción de cuna y otros poemas”