Es mi amor como el oscuro panal de sombra encarnada que la hermética granada labra en su cóncavo muro.
Silenciosamente apuro mi sed, mi sed no saciada, y la guardo congelada para un alivio futuro.
Acaso una boca ajena a mi secreto dolor encuentre mi sangre, plena,
y mi carne dura y fría, y en mi acre y dulce sabor sacie su sed con la mía.