Estás como caída, depresión o lobos azules y lejos despeñándose antiguos.
Estás, amor, perdida, alegremente enzarzada en ti, alegremente acompasada a la muerte que se acerca con tatuajes de fiesta.
Estás, oh castaño de verano, cobijando tropas de saltamontes y chupameles mustios.
Estás de vientre abierto y una procesión de acerbos gritos, mariposas, te eructan las entrañas y adentros sin luz.
Estás, huidiza, aquí y no estás, porque sabes el arte de ser tú simultánea y galopar con los ojos tus trigos nativos, poderosamente colmada de sol y de amapolas.
Estás en mí, como quien tiene, sin nombre, un mirlo o una hoz para conquistar los días en los que tú no estás, en los que tú no estás, en los que tú no estás. De “Con pólvora y magnolias” Versión de Eloísa Otero y Manuel Outeiriño