He aquí la mano alargada...

He aquí la mano alargada…

He aquí la mano alargada en la dirección del tiempo y los ojos reptando como un río que discurre en amplios anuncios de la final derrota en el mar y he aquí la mano concentrada de siempre, cerciorando la condición imposible de cada cosa y he aquí los ojos que capaces serían de poner punto final a la dirección del tiempo y declaro formalmente que cada intento de acercar la mano -he aquí la mano tendida a ti ya vosotros- se ahoga en las turbias aguas de mis vencidos ojos, a la espera de una población más fiera y alegre, y he aquí el fin del vivir, tantos y tantos años retrasado. De “Con pólvora y magnolias” Versión de Eloísa Otero y Manuel Outeiriño