Señoras del pasado

Señoras del pasado

Mon prince on a les dam’s du temps jadis qu’on peut Georges Brassens

Y os quise muy tristemente a todas las que habíais sido rápidamente yo (un poco). Una luz en los lugares del estremecimiento y tardes como ruedas de bronce, interminables. Poderosas mañanas de renacimiento y ojos en el suelo, de amor logrado. Y os quise muy escasamente a todas porque en las rendijas de yo caben erizos y sufrir es amor y nada para el tiempo que destruye los erizos. y os quise ( queriéndome) como un río que fuese de mis ojos a vosotras, tenidas y perdidas, limítrofes del amor, olvidadas para siempre. Y os quise auténtico, y casi no os quise entre tanto artefacto, construcción, mala piedra, que nos tiene enfangados en las cosas, como lentos navíos de deslizar suave. Os llamo, nombres apenas tatuados en el vacío y el humo, y reclamo ese espacio que dejasteis y que quizás es globo (de fuego y desespero ).

Señoras del pasado, damas investigadas a través del ensueño clobre caballos nítidos, inmóviles en el otoño de antaño, sin brisa incluso, merci por un crepúsculo, por algún beso acaso, o por los poderosos alzamientos de sangre, o por sonrisas líquidas al pie de la magnolia. Os quise suavemente, e incluso fuisteis capaces de la captura de un pedazo de sombra de mí, y quedé en menos.

Inútil esta mirada por encima del tiempo que me otorga silencio, escamas, ruinas, ceniza, mis estelas. Os quise huidizo, oh amigas de anteayer, espejo mío espantoso en este atardecer que vence.

De “Con pólvora y magnolias” Versión de Eloísa Otero y Manuel Outeiriño