Versiones del Vasco: Xabier Kintana
que fueron propiedad de Israel! ¡Honra a Egipto! ¡Sean leves tus pasos! No pises con fuerza por las calles por las que pasó el Señor buscando la sangre de la Alianza en los dinteles, y la columna de fuego, y las columnas de nube mientras todos los ojos las contemplaban y veían. ¡De allí proceden los hombres de la Alianza divina, las piedras angulares del pueblo del Señor se tallaron al1í!
de padres a hijos sin que nadie lo niegue. Este Nilo testimonia que en sangre lo convertiste, sin conjuros, sortilegios ni hechizos; sólo con tu Nombre en mano de Moisés y Aharón, y el cayado que se trocó en serpiente. ¡Ayuda al siervo que cree en Ti y corre a ver los lugares en que obraste el prodigio!
para recorrer Silohy la montaña del Templo en ruinas; para seguir la ruta del Arca de la Alianza hasta lamer el polvo de su tumba, más dulce que la miel; para ver la morada de la hermosa que olvidó su nido. ¡Echaron a los hijos de la paloma y lo habitan crías de cuervo!:
Dile al Hado que me siga arrastrando y me de vueltas hasta que vea el desierto de Judá, hasta que llegue a los confines del Norte, al Bello Lugar. Allí me cubriré con la gloria del Nombre de mi Señor, me pondré, envolviendo mi cabeza, el turbante de su santidad.