De "Poemas del mar"

De “Poemas del mar”

Versiones del Vasco: Xabier Kintana

113. Dios mío, ¡no quiebres las crestas del mar!

ni digas a los abismos marinos: ¡secaos! Mientras, reconoceré tus favores y daré las gracias a las olas del mar y al viento de Poniente. Me acercan donde está el yugo de tu amor, me libran de la coyunda de los árabes. ¿Cómo no van a cumplirse mis anhelos? ¡En Ti confío, Tú eres mi garantía!

114. En el corazón de los mares le digo al corazón turbado

¡Oh tú, que te espantas al erguirse las aguas! si tuvieras fe en Dios, que creó el mar y cuyo Nombre se mantendrá por siempre, no te atemorizaría el mar al encrespar sus olas, ya que contigo está el que fijó sus límites.

115. Con corazón fundido de pavor, trémulas rodillas…

y lomos palpitantes, clamo al Señor. Absortos quedan los timoneles ante el abismo y los marinos se hallan sin fuerzas. ¿Cómo no estar así? ¡Pendo en el caso de un barco entre las aguas y el cielo! ¡Doy tumbos! ¡me balanceo!.¡leve cosa si al fin puedo celebrar mis fiestas en Jerusalén!