Versiones del Vasco: Xabier Kintana
ni digas a los abismos marinos: ¡secaos! Mientras, reconoceré tus favores y daré las gracias a las olas del mar y al viento de Poniente. Me acercan donde está el yugo de tu amor, me libran de la coyunda de los árabes. ¿Cómo no van a cumplirse mis anhelos? ¡En Ti confío, Tú eres mi garantía!
¡Oh tú, que te espantas al erguirse las aguas! si tuvieras fe en Dios, que creó el mar y cuyo Nombre se mantendrá por siempre, no te atemorizaría el mar al encrespar sus olas, ya que contigo está el que fijó sus límites.
y lomos palpitantes, clamo al Señor. Absortos quedan los timoneles ante el abismo y los marinos se hallan sin fuerzas. ¿Cómo no estar así? ¡Pendo en el caso de un barco entre las aguas y el cielo! ¡Doy tumbos! ¡me balanceo!.¡leve cosa si al fin puedo celebrar mis fiestas en Jerusalén!