De "Reflexiones y Adivinanzas"

De “Reflexiones y Adivinanzas”

Versiones del Vasco: Xabier Kintana

63. Los siervos del Destino sirven a los esclavos…

sólo el que sirve a Dios es libre; por eso, cuando piden los hombres su parte, “mi porción es el Señor” dice mi alma.

64. Corro hacia la fuente de la vida verdadera…

desprecio por eso la que es vana y vacía. Sólo deseo vislumbrar el rostro de mi Rey: a Él ya nadie más temo y venero. ¡Ojalá pudiera Contemplarlo en sueños! Dormiría un sueño eterno sin despertar. Si llegara a ver su rostro dentro de mi corazón, no querrían ya mis ojos mirar afuera.

65. Por qué confías en el Destino que no es veraz…

¡Ay, muy grande es mi fatiga y breve mi vida! Aconseja el hombre a su prójimo evitar el pecado diciendo: “Procura que no te seduzca la pasión”. Mas cuando peca, dice: “¿Qué puede hacer el hombre? Creaturas y pasiones están en manos del Creador!”.

69. ¡Días de juventud! ¿ Qué hay entre nosotros…

¡qué bien hermoseáis al corazón las mentiras! Ha aparecido en mi cabeza una decena que crecen blancos en lugar de negros. Sois compañeros del hombre mientras vive, mas en el sĕ’ ol no seréis sus amigos. No podréis ya seguir engañándome, seducid a otros si queréis; decís que si se obra así Dios perdonará la culpa manifiesta y el pecado oculto; si tenéis razón y podéis hacerlo ¡borrad mi deuda de los libros!

70. Corazón mío, por qué persigues riquezas y fortuna

¿por qué corres tras el torcido y perverso Destino? Mira, a todo el que tira de los bordes de su manto termina resultándole una trampa. La maldad del Destino es evidente, y tú aspiras a grandezas que no deberías buscar.

71. Perseguirás la juventud pasados los cincuenta…

estando ya tu vida presta a emprender el vuelo? ¿Huirás del servicio de Dios ávido de servir a los hombres? ¿Preferirás ir en pos de las gentes y renunciar a Aquel a quien buscan los que le aman?

¿Sentirás pereza de avituallarte para tu camino? ¿venderás tu parte por un plato de lentejas? ¿No te sigue diciendo tu alma: ¡déjalo!, no hace reverdecer sus apetitos cada mes? No sigas sus designios sino los de Dios, ¡aléjate de los cinco sentidos!

Hazte grato a tu Creador los días que te restan, que tan presto se pasan. No quieras complacerle con corazón doblado, no vayas tras augurios. Sé fuerte cual pantera para hacer su deseo, ágil como corzo, valiente cual león.