Todas las salvaguardas que nos merecemos...

Todas las salvaguardas que nos merecemos…

Todas las salvaguardas que nos merecemos. Tu perfil confidente. Como todo lo que te digo cuando no puedes oírme y es tan dura la tarde, y tú tanto me faltas.

Nuestros dáctilos Par a par. Sueños fértiles Par a par. Parecía imposible que cupiese tanto aliento, tan madreperla como ahora nos preña. Venga, mi bella bestia, ven con tu yolandalatría.

La tarde nos frecuenta alguna vez abandonados, y tú dices corazón, esa palabra que odio. Fuiste tú, mi animal, fuiste tú quien esculpió en mis nalgas un verso que decía para siempre.