La luna del invierno: Un templo sin puerta, ¡Qué alto está el cielo!
En el claro de luna helado, Pequeñas piedras Crujen bajo los pies.
Zorras jugando Entre los narcisos; Una brillante noche de luna.
La llovizna invernal Empapa silenciosamente Las raíces del alcanforero.
La lluvia del invierno Nos muestra lo que hay ante nuestros ojos, Como si perteneciera al pasado.
Entrando con un remolino de nieve, “¡Una habitación para la noche!”’ Y rinde su espada.
Alojamiento negado, Luces de una fila de casas Bajo la nieve.
Una rata se acerca Al aceite helado De la lámpara.
La tempestad del invierno Arrastra pequeñas piedras Contra la campana del templo.
La tormenta de invierno, La voz del agua impetuosa, Desgarrada por las rocas.
Un viento glacial: De pronto el caballo tropieza En el camino de vuelta a casa.
Arrastradas desde el oeste, Las hojas caídas se amontonan En el este.