Veo ahora veo ahora no veo
la tierra es una ráfaga en mis ojos
ahora oigo
el crujido de la nieve
los ángeles que escuchan sobre mí
cardos resplandecientes de aguanieve acumulada
esperan el momento de elevarme hasta el sol con pilares, la última ciudad
o torres vivas
aún sin levantar cuyas piedras latentes reposan rodeando su fuego sagrado a mi alrededor
(pero la tierra cambia con la escarcha, y los que se convierten en las voces de piedra de la tierra también cambian y dicen dios no es la voz del torbellino
en el juicio final todos éramos árboles
Versión de Lidia Taillefer y Álvaro García Pre-textos/ Poesía 1991