da el esqueleto carne que se enfrenta al enemigo y luego se olvida y es cosecha, tierra agotada que se pisa
los oídos dan sonidos lo que oía creaba. (voces determinantes, que repiten historias, viejas costumbres
la boca da palabras que decía que yo misma creaba, y estas estructuras, comas y calendarios que me rodean
las manos dan objetos a los que el mundo hacía realidad: era esta taza, este pueblo al alcance de la mano
los ojos dan la luz el cielo me salta encima: hágase el ocaso
O, tumbada en la cama, eso pensé mientras que me velaban añadí: ¿Qué harán ahora que yo, que todo lo que dependía de mí desaparece?
¿Dónde estará Belleville?
Y Kingston.
(los campos entre los que vivía, las barcas del lago
t o r o N T O
Versión de Lidia Taillefer y Álvaro García Pre-textos/ Poesía 1991