Evidentemente, porque estaba escrito en idioma clásico y perfectamente caligrafiado. No sé más; me lo dieron en Genezaret.
¿Sabrá alguien qué quiere decir judío? Ni tu ni yo… -No es como ser francés, polaco o ruso; Ser judío es como ser apátrida. Ser judío es otra cosa. Tampoco es como ser cristiano, ateo, deísta o mahometano. Ser judío tampoco es ser sabra¹ Ni tampoco tener un pasaporte israelí Ser judío –ríe un sefardí- es la hostia -a menos de ser ortodoxo y vivir en Mea Shearim,² haciendo el ridículo.
(Porque los hay de todos colores, altos, bajos, tontos, listos, imbéciles, inteligentes, socialistas, anarquistas, reaccionarios, comunistas, ricos, pobres, feos, guapos, regulares, trabajadores, gandules, dormilones, despiertos, valientes, cobardes, repugnantes, cojos, mancos, bizcos, miopes, bien plantados, rubios, morenos, cobrizos, alemanes, franceses, griegos, turcos, españoles. Todos judíos.)
Pero nadie sabe en qué consiste serlo ni la circuncisión es una marca de fábrica. -No somos nadie -dice la vieja- frente al ido. Es cierto para los demás: nadie es nadie. Sólo los judíos saben lo que son. Mas nadie sabe lo que es un judío.
¹ sabra: hijo de emigrantes nacidos en Israel. Figuradamente franco y generoso. ² Mea Shearim: barrio de Jerusalén en el que residen los judíos ultraortodoxos llamados «haredim»: «temerosos de Dios».
Edición de Pascual Mas i Usó Ed. Visor 2008