Efigies

Efigies

Sendas de eucaliptos: un resto del pálido cielo temblando en mi garganta. A través del zumbido lastre del verano

la cizaña que acalla incluso tu paso.

Los innúmeros fantasmas de luz. Y lo que fue pérdida: memoria

de lo que nunca ha sido. Las colinas. Las imposibles colinas

perdidas en el brillo de la memoria.

Como si todo aún esperara a nacer. Inmortal en el ojo, allí donde el ojo se abre

al ruido del calor: una avispa, un cardo oscilando en las púas

de alambre.

Nevada. Y en la veta más profunda de la blancura: memoria que añade tus pasos a lo ya perdido.

Sin fin yo hubiera caminado contigo.

Alba. La inmensa luz aluvial. El carillón de nubes al amanecer. Y los botes amarrados en la niebla del muelle

son invisibles. Y si están ahí

son invisibles.

De “Despariciones” Pre-textos 1996 Versión de Jordi Doce