Porque nos volvemos ciegos en el día que nace con nosotros, y porque hemos visto a nuestro aliento nublar el espejo del aire, el ojo del aire no se abrirá sino en la palabra hecha renuncia: el invierno habrá sido un lugar de madurez.
Nosotros, convertidos en los muertos de otra vida que la nuestra.
Versión de Jordi Doce De “Despariciones” Pre-textos 1996