El salmo de los jejenes

El salmo de los jejenes

El jején es de linaje más antiguo que el hombre Proverbio

Cuando los jejenes danzan en la tarde luchando en el aire, garabateando, y deshilachando su léxico loco, agitando su muda cábala bajo la sombra de las hojas

Hojas sólo hojas contra las espesas saetas del sol contra las saetas del tardío sol a sus ojos frágiles y su ánimo oscuro

Danzando Danzando en el aire escriben, lo que escriben borran anudan las letras, las hacen maraña y todo son yoyo de todos los otros

Inmensos imanes en redor de un centro

Ni escriben ni luchan pero cantan cantan que no son materia sus ciclos vitales que no tienen miedo del sol y que el único sol que tienen vive demasiado cerca rompe su canción de todos los soles que son ellos mismos soles de sí mismos su propio residuo suelto por la nada sus alas la llama van des dibujando cantando cantando

que ellos son los clavos en los miembros ágiles del jején divino que el sufrir sonoro del viento ellos oyen por entre la hierba y de la colina nocturna el dolor y las poblaciones junto al cementerio vanse ensombreciendo más y más oscuras

El viento se inclina con gritos raspantes y los aeropuertos y los tierrapuertos danzando en el viento la danza del viento, la danza mortal, en marjales húndense y entre la maleza y en ciudades como boñigas en polvo

No así los jejenes, cuya agilidad ha sobrepasado ya estos umbrales y les pone a salvo de la hambrienta hierba danzando danzando a la sombra amiga de los sicómoros

una danza que nunca cambia que da sus cuerpos a la hoguera

sus rostros de momia no serán usados

sus pequeños rostros barbudos tejiendo y sobrenadando en la nada, agítanse en el aire agítanse, agítanse y sus pies colgantes como pies de víctimas

¡Oh pequeños santos muertos de fatiga por sus propios cuerpos matando a fatiga a sus propios cuerpos sois vosotros ángeles del único cielo!

¡Dios es un jején todopoderoso! ¡Sois la más potente de las nebulosas! Mis manos al aire vuelan, son locuras mi lengua en las hojas arriba y mis pensamientos se esconden

Vuestra danza vuestra danza

rodea mi cráneo lentamente aléjalo al espacio abierto.

Versión de Jesús Pardo Antología poética Plaza & Janés, S.A., Editores 1971