Montañas

Montañas

Soy una mosca si éstas no son piedras, si no son piedras éstas soy un dedo.

Dedo, hombro, ojo. El aire las rodea como atento.

Allí estaban ayer y el mundo anteayer, contentas todas de su herencia,

no hacía falta trabajo, sólo poseer el día, sólo poseer poder y su presencia,

sonriendo a distancia, luminosas las faces de la paz del paterno testamento,

flores en el cabello, decorando sus miembros el dolor del amor y el dolor del temor y el dolor de la muerte. Versión de Jesús Pardo Antología poética Plaza & Janés, S.A., Editores 1971