Está fundiéndose una vieja luna helada.
Agonía bajo agonía, el silencio del polvo, y un cuervo que conversa con los cielos de piedra.
Desolado es el grito recortado del cuervo como boca de vieja cuando los párpados terminan y las colinas persisten.
Un grito sin palabras como el quejarse del recién nacido en la balanza metálica.
Como el sordo fogonazo y su estertor entre coníferos, a la media luz lluviosa.
O como la estrella de sangre repentinamente caída, pesadamente caída sobre la hoja suculenta.
Versión de Jesús Pardo Antología poética Plaza & Janés, S.A., Editores 1971