Un gesto

Un gesto

He aquí este gesto escondido. Buscaba un hogar. Tanteó rostros distraídos, por ejemplo, el rostro de una mujer que se sacaba un niño de entre las piernas pero en aquel rostro duró poco tiempo el rostro de un hombre preocupadísimo con el acero volador en el instante de un choque de automóviles se fue de su rostro dejándolo solo eso duró menos tiempo incluso, el rostro de un soldado disparando ráfagas de ametralladora no mucho tiempo y el rostro de un jinete en el segundo en que chocaba contra la tierra, los rostros de dos amantes en los segundos en que tanto se penetraban que olvidáronse completamente uno de otro yeso estuvo bien pero tampoco duraba.

Así pues el gesto probó el rostro de una persona perdida en sus gemidos un rostro de asesino y el momento áspero en que el hombre rompe todo lo que se le pone a tiro y es capaz de romper luego se fue de aquel cuerpo.

Probó el rostro en la silla eléctrica buscando una permanencia de muerte eterna pero era demasiado plácido aquello.

El gesto volvió a hundirse, desconcertado por el momento, en el cráneo. Versión de Jesús Pardo Antología poética Plaza & Janés, S.A., Editores 1971