¡Ah! ¡quién fuese Caballo! Un Asno melancólico decía; Entonces sí que nadie me vería Flaco, triste y fatal como me hallo. Tal vez un caballero Me mantendría ocioso y bien comido, Dándose su merced por muy servido Con corvetas y saltos de carnero. Trátanme ahora como vil y bajo; De risa sirve mi contraria suerte; Quien me apalea más, más se divierte, Y menos como cuando más trabajo. No es posible encontrar sobre la tierra Infeliz como yo.» Tal se juzgaba, Cuando al Caballo ve cómo pasaba, Con su jinete y armas, a la guerra. Entonces conoció su desatino, Rióse de corvetas y regalos, Y dijo: «Que trabaje y lluevan palos, No me saquen los dioses de Pollino.
Libro primero: 1. El asno y el cochino 2. La cigarra y la hormiga 3. El muchacho y la fortuna 4. La codorniz 5. El águila y el escarabajo 6. El león vencido por el hombre 7. La zorra y el busto 8. El ratón de la corte y el del campo 9. El herrero y el perro 10. La zorra y la cigüeña 11. Las moscas 12. El leopardo y las monas 13. El ciervo en la fuente 14. El león y la zorra 15. La cierva y el cervato 16. El labrador y la cigüeña 17. La serpiente y la lima 18. El calvo y la mosca 19. Los dos amigos y el oso 20. La águila, la gata y la jabalina